Catoira, entorno de defensa contra los vikingos

5/8/2016

Catoira es el municipio que une la desembocadura del río Ulla con la Ría de Arousa. Una situación privilegiada, que permite una temperatura muy agradable durante todo el año, además de ayudar a mantener un entorno natural que se convierte en uno de los mayores atractivos del concello.

Su paisaje está conformado por bosques espesos, marismas y playas fluviales, donde los molinos de viento resultan un objeto común. Además, es el único municipio de Galicia que cuenta con los tres tipos de hórreos que existen.

En este entorno, podemos destacar tres lugares a visitar. El Monte Xiabre, desde el que tenemos una preciosa vista de la ría, la ermita de San Cibrán, en el propio monte, y el paseo fluvial de las marismas, que transcurre paralelo al Río Ulla y que se encuentra al lado de las Torres del Oeste, las cuales son el otro atractivo del municipio.

Estas Torres conforman el símbolo emblemático de un lugar en el que su conjunto fortificado data del siglo IX. Catoira formaba parte del sistema defensivo de la capital de Galicia y durante años fue capaz de resistir a los ataques de ejércitos normando y de piratas sarracenos.

De estos ataques, sale la fiesta que sitúa el primer fin de semana de agosto a Catoira en el centro de atención de Galicia. Ese fin de semana que abre el mes de agosto se celebra la Romería Vikinga, una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional y que rememora las batallas entre galaicos y vikingos entorno a las emblemáticas Torres del Oeste.

La fiesta, que celebró su primera edición en 1960, tendrá lugar precisamente este fin de semana. En ella, también se abre la capilla del Apóstol Santiago, construida en el siglo XII.

Ambas edificaciones son parte de la fortaleza que existía antiguamente y que estaban compuestas por hasta siete torres, de las que en la actualidad sólo restan dos.